Mujer menuda y vaciada, aquí yaces mil años muerta,
las manos sobre tu exhausto bajo vientre, en tu lecho final yerta,
los dientes sobresalen en tu rostro desvendado, tus huesos especiados, negros, secos.
¿Quién te conoció y besó y cuidó y lloró tu muerte?
¿Moriste joven? ¿Hubo en ti gracia? Risus sardónicus por respuesta.
Entonces, velozmente, cogí la mano de mi esposo, mientras él contemplaba a su novia.

IN THE MUSEUM
Small and emptied woman, you lie here a thousand years dead,
your hands on your diminished loins, flat in this final bed,
teeth jutting from your unwound head, your spiced bones black and dried.
Who knew you and kissed you and kept you and wept when you died?
Died you young? Had you grace? Risus sardonicus replied.
Then quick I seized my husband’s hand while he stared at his bride.
La voz poética se encuentra frente a una momia en un museo.
Predomina en primera instancia la degradación física: diminished loins. Polisémico «loins», siempre difícil de llevar al español, por sus connotaciones a la vez anatómicas y sexuales, incluso lúbricas. ¿Cómo no acordarse del arranque de Lolita, de Nabokov, con ese inolvidable Lolita, light of my life, fire of my loins… traducido normalmente como fuego de mis entrañas. Y sí, entrañas está bien, aunque se pierde algo del erotismo que Nabokov quiere inyectarle a la novela desde la primera página y que logra, precisamente, con ese fuego que igual podría ser del bajo vientre, de las ingles… Loins es también ijares, pero no aquí
La degradación física que llega con la muerte se refuerza con los jutting teeth, los dientes que sobresalen.
Las imágenes funéreas se acentúan con los spiced bones. Para un anglohablante, ese spiced remite con facilidad al ámbito de la preparación de los cadáveres, a las labores de embalsamamiento, cosa que no sucede en español; entre nosotros, esas imagenes van más asociadas a palabras como bálsamos, ungüentos, mirra, aceites… mientras que las especias se reservan más para lo culinario. La duda para el traductor estaba, pues, servida. Al final opté por el literal especiados, porque juzgué bueno aprovechar la oportunidad para asegurar un cierto distanciamiento en el lenguaje, un grado algo mayos de extrañamiento, cosa que con especiados se consigue mejor que con, por ejemplo, huesos embalsamados (además de que la autora habría podido usar embalmed y no lo hizo).
Por cierto, además de recordar a Nabokov, este poema evoca, inevitablemente, a T. S. Eliot en dos ocasiones al menos. La primera con el final del primer verso, a thousand years dead, que en la parte 4 de La tierra baldía de Eliot dice Phlebas the Phoenician, a fortnight dead. La segunda con la espectacular imagen en The Love Song of J. Alfred Prufrock: Like a patient etherized upon a table. ¡Poesía llama a poesía!
Gardner rima, con ironía, con acierto, con sentido. Dead/bed/head, dried/died/replied/bride. He guardado la rima en los dos primeros versos nada más (muerta/yerta). Intentar reproducirlas todas habría supuesto perder otras muchas cosas en el camino. Una pena. Ya lo avisó el gran poeta Robert Frost: «La poesía es lo que se pierde en la traducción».
Y ese Died you young?, con sintaxis arcaizante, en vez del cotidiano Did you die young?¿Qué hacer con él? He preferido dar el toque arcaizante y hasta un poco bíblico en la oración que sigue, con el buscadamente extraño ¿Hubo en ti gracia?
Otra pequeña dificultad para el traductor, la polisemia de bride, que acota los significados tanto de novia como de esposa, pues pueden ser ambas, pero sólo en el corto espacio del día de la boda y, como mucho, la víspera, es decir, la mujer recién casada o a punto de casarse. En inglés, una mujer no es bride durante años, sino uno o dos días como mucho. En español, la novia lo es desde el inicio de la relación hasta que se casa, y esposa desde que se casa hasta que dure la cosa, incluyendo en ambos casos el día de la boda. En inglés, si se dice bride se sabe enseguida que se trata de la recién casada o de la novia ante el altar, pero en español hay que adivinar, y en este poema el contexto complica la adivinanza, pero nos apañamos con novia y el que venga detrás que arree. Es verdad que tenemos la palabra desposado/a, que significa, precisamente, recién casado, pero habría trastocado demasiado el tono del verso, aparte de que se trata de una voz muy desusada, lo que no es el caso con bride, por lo que habría sido una traición al original, a causa, precisamente, de querer pegarse demasiado a él.
Y por fin, el poema nos pone ante temas eternos, claro: la fragilidad de la vida, la mortalidad… pero también la soledad, la muerte, no sólo del cuerpo, sino del amor. Porque cuanto el marido «contempla a su novia», ¿a quién contempla? No a su mujer, que acaba de agarrarle la mano, sino a la momia. ¿Ve en ella a su mujer cuando muera? ¿Anticipa?
Lo que ustedes vean, bien visto estará.














