Archivos para julio 2016

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30 julio, 2016 — 6 comentarios
Publicado en Málaga Hoy, el viernes 29 de julio de 2016.

El haiku, la captura poética del instante, lleva tiempo de moda entre nosotros. Una notable excepción en un mundo en el que la poesía está proscrita.

Hablemos de él.

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Vetusta erótica

23 julio, 2016 — 2 comentarios
Publicado en Málaga Hoy, el viernes 22 de julio de 2016.
También disponible aquí.

 

La Regenta es una de las mejores novelas jamás escritas en lengua española. Y además de su gran calidad literaria, su lectura garantiza unos ratos divertidísimos. No es menester añadir más, aunque he querido, en mi artículo semanal, señalar dos de sus muchos aspectos notables: humor y erotismo:

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Leopoldo Alas, “Clarín”

 

 

Ostranenie

20 julio, 2016 — Deja un comentario
Publicado en Málaga Hoy el viernes 15 de julio de 2016.
También disponible aquí.

 

Los formalistas rusos se ocuparon mucho de estudiar qué es lo que convierte a unos textos en «literatura», separándolos de otros que no lo son, por no tener esa cualidad misteriosa que ellos llamaron literaturnost (literaliedad -ojo, no «literalidad»-).

Junto a ese concepto de gran profundidad, estudiaron técnicas, procedimientos, mecanismos, mil y un recursos que los escritores usan, a veces con plena conciencia y a veces sin ella, pero que señalan también por qué unos textos son arte literario y otros no.

Aquí ocupo de uno de esos recursos.

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TEXTO SENTIDO

Sanz Irles. Escritor

@SanzIrles 

Ostranenie

La lengua diaria es automática y funcional. La literaria no; para serlo ha de desautomatizar la lectura, impedir que el lector avance por inercia y lograr que se detenga ante lo que lee. Debe hacernos ver lo ya visto como si fuera la primera vez. A la técnica para conseguirlo, los formalistas rusos la llamaron ostranenie: desfamiliarización.

Tolstói usó con frecuencia y genio este artificio novelístico. Pongamos la lupa sobre una escena de Guerra y paz.

La adorable Natasha acude a la ópera. Tras fijar nuestra atención sobre su belleza, Tolstói nos hace mirar el espectáculo a través de sus confundidos ojos. De pronto una normal representación operística nos parece algo incomprensible.

En el centro del escenario había unas tablas rectas y a los lados cartones pintados […] al fondo había una tela…

Ya no vemos un paisaje o una estancia, sino los elementos inconexos y sin sentido que los componen. Como el personaje de Ray Milland, empezamos a tener rayos X en los ojos.

Ahora la ostranenie cae sobre los artistas. Salen unas jóvenes: Todas cantaban algo. ¡Algo! También hay una mujer gruesa y un hombre con calzón que movía mucho los brazos.

Recién venida del campo […] todo aquello le pareció a Natasha absurdo y grotesco […] veía sólo cartones pintados, hombres y mujeres extrañamente vestidos…

Su mirada aturdida nos hace ver como algo nuevo lo tantas veces visto: una ópera. Su representación ritual ha sido desacralizada y, al poco, la desazón de la ostranenie la envuelve a ella misma.

…fue sumiéndose en un estado de abstracción […] Ya no recordaba quién era, dónde estaba ni qué ocurría a su alrededor…

Pero donde Tolstói aplica mejor esta técnica, es cuando nos habla de la muerte, que trató en profundidad, no solo en la prodigiosa La muerte de Iván Ilich, sino en multitud de pasajes de sus novelas y relatos. Hay un maravilloso ejemplo en Infancia.

La madre del narrador está muriendo y es ella la que nos da noticia en una carta a su marido:

Nadie sospecha hasta qué punto es una cosa grave. Lo único que sé es que no volveré a levantarme de la cama. No pierdas ni un minuto; ven en seguida…

No hay nada extraño en la forma de comunicar la triste noticia, aun con su punto de melodrama. Pero cuando Tólstoi consigue que el lector se detenga y no pueda seguir adelante, sin preguntarse cómo vivirá él ese momento, es cuando hace escribir a la madre:

¿Acabará junto con mi existencia mi amor hacia ti y hacia los niños?

En apariencia, nada extraordinario. Una simple pregunta. Pero su efecto es fulminante. Ya no es ella la que muere. ¡Ahora es nuestro propio morir el que nos hace frente y nos desafía, a través de los ojos de la moribunda! La muerte sale de la novela, entra en nuestra vida y nos interpela. Y nada podemos hacer para impedirlo.  Arte novelístico.

Publicado en Málaga Hoy, el viernes 8 de julio de 2016
La lupa, hoy, sobre un exótico símbolo literario, sobre el atolondrado, pero delicioso, proceso mental que nos lleva, a los lectores, de un libro a otro, como una mariposa volitando, sacudida por la brisa, en un campo de margaritas, y sobre dos grandes escritores que, de haberse conocido, se habrían ignorado con olímpico desdén mutuo.
También disponible aquí.

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Tortugas y lapislázulis

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Atroísmo

2 julio, 2016 — 3 comentarios
Publicado en Málaga Hoy, el viernes 1 de julio de 2016.

La novelista rusa Marina Palei no tiene miedo de meterse en un ortigal, porque sabe salir. La retórica, la vieja, desprestigiada y casi olvidada retórica, sigue ahí, a disposición de los escritores, tanto si conocen su teoría como si no, y acude en su rescate con sus figuras, sus mecanismos, sus recetas.

Da igual que el escritor no sepa qué figura ha usado, si es una antanagoge, una endíadis o un quiasmo. El buen escritor recurre a sus lecturas y a su oído y da con la clave salvadora.

Aquí, Palei se libra mediante un atroísmo (aunque sea un poco sui generis). La técnica de la escritora nos lleva al arte.

Leámoslo.

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