Archivos para 30 November, 1999

Haiku

10 mayo, 2013 — Deja un comentario

Deambulando inquieto por la casa, demorando, como casi siempre, la hora de acostarme, abro al azar un libro que sobresale en una estantería, y mis ojos se detienen en este haiku primitivo de Teika, de punzante y sobrecogedora belleza:

chiru hana o                    Va persiguiendo
oikakete yuku                  pétalos de cerezo
arashi kana.                     la tempestad.

haiku_kanji

y en este otro, tan solitario, de Bashô:

uguisu ya                           Un ruiseñor                     
take no koyabu ni             llora en el bambudal
oi o naku.                           su senectud.                  

 

Buenas noches.

«Jaikus inmortales». Selección y traducción: Antonio Cabezas. Poesía Hiperión, 2006

51IMtc9WXELMe temo que mi sensibilidad de hombre del siglo XX (lo soy mucho más que del XXI) no me haya permitido gozar de esta obra, curiosa, sin duda, del XVIII y fundadora –he aquí su mayor mérito– de la novela gótica, que tanto predicamento tuvo, y aún tiene, aunque «aggiornata» bajo otras formas, como la ciencia ficción, por ejemplo.

Tanto portento sobrenatural, tanta ingenuidad y tanto trasfondo místico han podido conmigo.

Cabe reconocerle a Walpole, no obstante, varios hallazgos, entre ellos el de una prosa muy dinámica y que va derecha al grano, a lo que se añade el colorido inglés de su época.

Continuar leyendo…

«Para escribir una novela tienes que ser como Atlas, cargar con todo un mundo en tus hombros y sostenerlo durante meses y años, mientras todos tus asuntos se resuelven por sí mismos».

J. M. Coetzee, «Diario de un mal año»

Novelistas

Notas de lectura:

Yuri Andrujovich. «Recreaciones». Ed. Acantilado (2007). Traducción: Olga Korobenko.Maquetaci—n 1

Este libro reafirma mi aprecio por la calidad y el vigor literario del ucraniano Yuri Andrujovich, detectados con entusiasmo en su soberbio ensayo «El último territorio», (aunque su novela «Doce anillos» baja notablemente de nivel y se queda en proyecto fallido).

«Recreaciones» es satírica y amarga, y sigue centrada en Ucrania, que es en verdad la gran protagonista. Los personajes, confusos y desequilibrados, pasan unas breves jornadas en un festival de exaltación nacionalista e «identitaria» (sí, esa morralla que nos asuela sin descanso), conceptos a los que nuestro autor da un fuerte varapalo.

Continuar leyendo…

James Joyce in 1888 at age six. Possibly in Br...

James Joyce in 1888 at age six. Possibly in Bray, a seaside resort south of Dublin. The Joyces lived there from 1887 to 1892. (Photo credit: Wikipedia)

El celebérrimo personaje de Joyce, Stephen Dedalus, en el capítulo Escila y Caribdis del Ulises, divaga con sarcasmo (y no sin impostura) sobre la paternidad. A father is a necessary evil. Recurriendo al viejo tópico, contrapone la paternidad al Amor matris, que bien podría ser «lo único verdadero en la vida». «Una ficción legal», dice de la paternidad. ¿Qué une al padre y al hijo?: «Un instante de ciega lujuria», aunque Dedalus (no Joyce, que no es lo mismo el narrador que el autor) es más animalesco y usa rut (celo, estro… o cachondez, más a las bravas).

Yo iba más por la cosa unamuniana, y mis momentos de blind rut procreadora,  estaban precedidos de cavilaciones sobre la inmortalidad.

En cualquier caso, los que no tienen hijos ¿son muertos biológicos?