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Conundrums

22 mayo, 2018 — Deja un comentario

Publicado en Málaga Hoy el viernes 11 de mayo de 2018.

Antes que Joyce fue Dujardin (y Tolstoi).

2018_05_11_Conundrums

Para quien pueda tener dificultad de lectura con la foto del artículo, aquí va el texto:

TEXTO SENTIDO

Sanz Irles. Escritor

@SanzIrles

CONUNDRUMS

Conundrum es una graciosa palabra inglesa. Significa enigma, dilema, rompecabezas… Suele referirse a problemas difíciles y a veces la solución incluye jueguecitos de palabras. Su origen no está claro, lo que nos permite dar rienda suelta a la fantasía traviesa y conjeturar, qué sé yo, que proviene de mezclar el español y el inglés: con un tambor, lo que non è vero, pero no está del todo mal trovato.

Los traductores se topan a menudo con conundrums. Aquí mismo va uno:

Ya sabemos que el verso rimado es cosa del pasado remoto, pero aún ha tenido en el s. XX sus incondicionales, y entre los más brillantes está el inevitable T. S. Eliot, quien usa las rimas de manera harto original y con una depurada técnica que incluye el infalible truco del humor. Con él, y con su gran talento, conjura el peligro del ridículo, que siempre acecha en tiempos que han perdido la costumbre de leer rima.

En La tierra baldía, por ejemplo, leemos:

O the moon shone bright on Mrs. Porter

And on her daughter

They wash their feet in soda water

Que he traducido por:

Oh, en la señora Porter brilla la luna resplandeciente

y en su hija igualmente

y se enjuagan los pies en agua efervescente

Ninguna traducción de las que conozco se ha preocupado de buscar la forma de respetar la rima, que yo sí quise conservar, aun a costa de apartarme un poco de la literalidad, y hasta de un contexto adicional, por el cual se sospecha que hay una referencia al uso de la soda como espermicida postcoito, con lo que los pies serían aquí una metonimia recatada de la vagina.

Pero quería hablarles de otro ejemplo. En su maravilloso poema La canción de amor de J. Alfred Prufrock hay dos famosos versos:

In the room the women come and go

Talking of Michelangelo.

La mayoría de traductores los vierten desentendiéndose de la buscada y simpática rima de Eliot, y proponen cosas como Por la habitación van y vienen las mujeres / hablando de Miguel Ángel.

laforgue

Jules Laforgue

Es una lástima. Además hay que tener en cuenta un dato interesante, y es que Eliot recurrió, con un desparpajo impresionante, a dos versos de su admirado Jules Laforgue, un creador de imágenes de gran talento, que había escrito:

Dans la pièce les femmes vont et viennent

En parlant des maîtres de Sienne.

O sea —y con una rima en el original francés aún más perfecta que la de Eliot—: Por la habitación las mujeres van y vienen / hablando de los maestros de Siena. Eliot, por cierto, tenía pocos reparos en hacer estas cosas, y de hecho dijo que los poetas inmaduros imitan, los poetas maduros roban… O sea, que la voluntad de rima es tan evidente, que justificaría los intentos de los traductores por intentar respetarla. Pero hay, al parecer, un miedo agudísimo a arriesgarse con las rimas.

Desde luego, no sería permisible trastear con algo así como Van y vienen por el cuarto las mujeres / hablando de sus quehaceres, pero no veo ningún problema en jugar con:

Las mujeres van y vienen por el apartamento

hablando de la pintura del Renacimiento.

Se mantiene el asunto, se conserva la escena, se consigue un ritmo adecuado y se tiene una rima digna y no exenta de ese afán lúdico tan propio de Eliot. Se pierde, eso sí, la alusión a un prototipo de macho que Miguel Ángel representó en su David y que podría ser objeto del deseo de las mujeres eliotianas. Pero ya sabemos que no se puede tener todo.

Y colorín colorado.

Monólogo interior

21 mayo, 2018 — 2 comentarios

Publicado en Málaga Hoy el viernes 4 de mayo de 2018.

Antes que Joyce fue Dujardin (y Tolstoi).

2018_05_04_Monólogo interior

Para quien pueda tener dificultad de lectura con la foto del artículo, aquí va el texto:

 

TEXTO SENTIDO

Sanz Irles. Escritor

@SanzIrles

MONÓLOGO INTERIOR

Deben de quedar pocos lectores de novela que no sepan lo que es el monólogo interior, la ingeniosa técnica narrativa —uno de los símbolos de la modernidad novelística— que permite desvelar el pensamiento de un personaje en el mismo momento en que se está produciendo. Ese pensamiento, próximo al inconsciente, suele darse de forma caótica, exaltada, incoherente, y así lo refleja el monólogo interior en literatura, con su aspecto agitado y espástico. Desde que se inventó, ha sido usado profusamente. Pero ¿quién lo inventó?

Si pasamos por alto que Tolstoi empleó algo muy parecido hacia el final de Ana Karénina, el honor le cabe al simbolista francés Édouard Dujardin, un discreto escritor que en 1887 publicó Han cortado los laureles, novela construida con esta novedosa técnica tan influida por el psicoanálisis. No estoy seguro de que Dujardin fuera consciente de la importancia de lo que acababa de hacer, pero el propio Joyce, que llevó esta técnica a su cumbre, le ha reconocido la paternidad del invento:

Dujardin instala al lector, desde las primeras palabras, en el pensamiento del protagonista.

Nada más empezar la novela, vemos uno de esos típicos zigzags repentinos, propios del pensamiento desbocado. El protagonista camina imaginando la deliciosa velada que tiene preparada y de pronto:

Qué deliciosa velada me espera. ¿Por qué le han dado la vuelta a la alfombra en esta parte de la escalera?

dujardin-03Algo después nos topamos con una de las primeras ráfagas dubitativas, entrecortadas, electrificadas, típicas del monólogo interior. Hoy las damos por descontadas, pero cuando lo hizo Dujardin, resultaban muy llamativas:

El camarero. La mesa. Mi sombrero en el perchero. Nos quitamos los guantes; hay que dejarlos caer descuidadamente sobre la mesa, junto al plato; mejor en el bolsillo del abrigo; no, sobre la mesa; […] Mi abrigo en el perchero;  me siento; ¡uf!, qué harto estaba. Metería los guantes en el bolsillo del abrigo. Iluminado, dorado, rojo, con las gafas, ese destello; ¿qué? el café; el café donde estoy. ¡Bah!, estaba harto.

En determinados momentos, a Dujardin se le escapa el control de tan poderosa herramienta y nos depara escenas de baja calidad literaria. Otras veces, sin embargo, tiene el suficiente talento para demostrar sus grandes posibilidades, que otros iban a desplegar muy pronto en todo su esplendor. Los dejo con uno de esos pasajes donde ya se escucha a lo lejos la voz narradora del Ulises, que no iba a tardar en llegar. (La traducción de este fragmento es de Marta Cerezales Laforet):

…duerme; yo siento que me estoy durmiendo; se me cierran los ojos… aquí está su cuerpo, su pecho que sube y sube; y el tan suave perfume mezclado… la hermosa noche de abril… dentro de un rato pasearemos… el aire fresco… nos iremos… dentro de un rato… las dos velas… ahí… por los bulevares… “te amo más que a mis corderos”… te amo más… esa chica, ojos descarados, frágil, labios rojos… la habitación… la chimenea alta… la sala… mi padre… los tres sentados, mi padre, mi madre… yo… ¿por qué mi madre está pálida? Me mira… vamos a cenar, sí, en el bosquecillo… la criada… traiga la mesa… Lea… pone la mesa… mi padre… el portero… una carta… ¿una carta de ella?… gracias… una ondulación, un rumor, un amanecer… y ella, por siempre la única, la primera amada, Antonia… todo brilla… ¿se está riendo?… los faroles de gas se alinean hasta el infinito… ¡oh!… la noche… fría y helada, la noche…

Leer más sobre el monólogo interior.

Publicado en Málaga Hoy el viernes 20 de abril de 2018.

Enérgico lirismo.

2018_04_20_Un admirable halcón

Para quien pueda tener dificultad de lectura con la foto del artículo, aquí va el texto:

 

TEXTO SENTIDO

Sanz Irles. Escritor

@SanzIrles 

UN ADMIRABLE HALCÓN

En 1957 Ted Hughes aparece, con brillo cegador, en la poesía. Su primera obra, El halcón en la lluvia, nos impresiona por lo que me apetece llamar un enérgico lirismo.

He esbozado una traducción del poema que abre el poemario, al que presta su título:

Me hundo en el atronador campo, me arranco                                                        

talón a talón de la devoradora boca de la tierra,

del fango que a cada paso me aferra los tobillos

con la obstinada costumbre de la tumba, pero el halcón…

Aunque apenas he podido acercarme a la poderosa aliteración que Hughes construye en el primer verso, I drown in the drumming ploughland, I drag up, el tono del poema ya está dado: es de lucha, de sufrimiento y de violencia, impuesto todo por un mundo inhóspito hecho de tumbas, lodazales y fieras bocas que devoran. ¿Y qué, pues, del halcón?

…sin esfuerzo suspende en lo alto su ojo inmóvil.

Sus alas sostienen toda la creación en ingrávido silencio,

fijo como una alucinación en la corriente.

Mientras el estruendoso viento destruye los tercos setos,…

Hughes_Plath

Sylvia Plath y Ted Hughes

La admiración que Hughes profesó hacia los animales en muchos de sus poemas se nos muestra sin rebozo. Frente a las penalidades humillantes de la voz poética, el halcón es ingrávido y de quietud majestuosa. Queremos pensar que, desde su olímpica altura, su ojo inmóvil nos contempla con piedad y no son sorna. His wings hold all creation in a weightless quiet es un verso colosal que nos pinta un halcón Atlante, aunque tal vez indiferente, y admiramos la proeza de sostener el mundo sobre sus perfectas alas, en vez de ser sostenido en él por su aire. Ese viento, sin embargo, es cruel con la voz poética:

…me hunde los ojos, me deja sin aliento, me detiene el corazón,

y la lluvia me siega la cabeza de raíz, el halcón sostiene

la diamantina punta de la voluntad, la estrella polar

de la resistencia del náufrago: y yo,…

Nuestra energía mengua. Ahora, de penosos caminantes en el fango pasamos a ser aterrados náufragos en la mar, y el halcón sigue arriba. Parece acompañarnos, apiadarse, querer guiarnos. Pero la voz poética se ve a sí misma en una cruel imagen: la de un pedazo de carne impotente, arrancado a mordiscos por la fiera.

…un bocado sangriento, aturdido, que en las fauces de la tierra

cuenta sus últimos instantes, me estiro hacia el supremo

fulcro de la violencia, donde el halcón, inmóvil, pende.

Fulcrum of violence testimonia la capacidad imaginera de Hughes; de su técnica nos habla el difícil hipérbaton de esos versos: Bloodily grabbed dazed last-moment-counting / Morsel in the earth’s mouth…

hawk

Al final el poema da un brusco giro, no sabemos si buscando expresar un oscuro deseo de venganza contra el poderoso halcón, que parece libre de padecimientos, o describiendo con pena y miedo lo que podría ser un doliente destino compartido.

Quizás se tope, llegada su hora, con la tormenta

que llega del lado equivocado, y soporte, arrojado en picado,

que el aire se le caiga de los ojos, que los ponderosos condados lo aplasten,

que lo atrape el horizonte; que el redondo ojo angelical,

destrozado, mezcle la sangre de su corazón con el lodo de los campos.

Poema hecho de imágenes violentas y a la vez líricas que apuntan a una reedición, extraña, en negativo, de la poesía geórgica. En este poemario hay otros poemas prodigiosos de animales —esos caballos de quietud megalítica, grises fragmentos silentes de un gris mundo silente— que explican por qué Ted Hughes es tenido como uno de los grandes poetas ingleses del siglo XX.

El 12 de abril de 2018 organicé, con la ayuda de cuatro amigos y compañeros literatos (y afines), una jornada de celebración de La tierra baldía, de T. S. Eliot. Durante el mismo expuse unas ideas sobre el poema y presenté mi traducción —¡por fin terminada!— del mismo.

La traducción, con un prólogo de José Antonio Montano, se publicará en breve.

Aquí está mi intervención y la lectura de unos fragmentos de la traducción.

Y aquí está la grabación del acto completo.

Finalmente, aquí pueden ver el montaje que preparé con la recitación del poema entero, en inglés, al que le añadimos la sobreimpresión del texto, verso a verso, también en inglés, para facilitar su visionado.

Ojalá lo disfruten.

 

Kurtz

15 abril, 2018 — Deja un comentario

Publicado en Málaga Hoy el viernes 13 de abril de 2018.

Marlon Brando fue un Kurtz a su manera, pero el Kurtz Kurtz era este.

2018_04_13_Kurtz

Para quien pueda tener dificultad de lectura con la foto del artículo, aquí va el texto:

TEXTO SENTIDO

Sanz Irles. Escritor

@SanzIrles 

KURTZ

Una forma de captar en qué consiste el género novela, es verlo como una invención que se ocupa de reflejar el paso de un estado de inocencia a otro de experiencia, de la ignorancia al conocimiento de los verdaderos modos de la vida y del mundo. Lionel Trilling, explica esto mismo con los términos apariencia y realidad.

El romance, género literario anterior a la novela, es otra cosa. El protagonista del romance, de los libros de caballerías, es un verdadero héroe y siempre acaba por demostrárnoslo. El de la novela es más un héroe sin heroísmo, y si no tiene un final desastrosamente trágico o infeliz, es porque acabó por rendirse a la evidencia del mundo, por dejar atrás sus ilusiones de grandeza y avenirse a la roma realidad. Ese fue el final de nuestro inolvidable Alonso Quijano, que deja la adarga para morir en su lecho, o de Pierre Bezujov, casado con Natasha, en Guerra y paz.

De ese viaje que tantas novelas cuentan, desde la libre ignorancia a la resignada aceptación, o desde una salvaje libertad a los grises yugos de la sociedad, la inolvidable novela de Conrad, En el corazón de las tinieblas, es un ejemplo especial.

En las primeras páginas de la novela sabemos de un viejo hipopótamo al que muchos hombres querían darle caza, sin lograrlo:

Ese animal tiene una vida encantada, y eso sólo se puede decir de las bestias de este país. Ningún hombre, ¿me entiende usted?, ningún hombre tiene aquí el mismo privilegio

Esa libérrima bestia que entra y sale del agua cuando quiere, derrochando su poderío, parece anunciar al gran personaje Kurtz:

… me pareció ver por primera vez a Kurtz. Fue un vislumbre preciso: la canoa, cuatro remeros salvajes; el blanco solitario que de pronto le daba la espalda a las oficinas principales, al descanso, tal vez a la idea del hogar, y volvía en cambio el rostro hacia lo más profundo de la selva, hacia su campamento vacío y desolado.

heartdark

El buana solitario, la vista puesta en lo más hondo de la selva, de espaldas a cualquier idea de civilización… Kurtz es un tirano que no conoce ley; se convierte en tal en cuanto prueba la embriaguez del poder absoluto. Kurtz busca ser Dios. Kurtz deja atrás, pronto, su pasado de hombre civilizado. Kurtz representa el lado salvaje, el mundo tenebroso al que el título de la novela alude.

Kurtz peroraba. ¡Qué voz! ¡Qué voz! Resonó profundamente hasta el mismo fin. Su fortaleza sobrevivió para ocultar entre los magníficos pliegues de su elocuencia la estéril oscuridad de su corazón.

Incluso después de muerto, ese mítico Kurtz lancea como Mío Cid, a través de testimonios de terceros:

…pero, ¡cielos!, qué manera de hablar la de aquel hombre. Electrizaba a las multitudes. Tenía fe, ¿ve usted?, tenía fe. Podía convencerse y llegar a creer cualquier cosa, cualquier cosa. Hubiera podido ser un espléndido dirigente para un partido extremista.

Pero después de ese extraño y terrible mundo onírico y sin normas, ¿a dónde llegamos?

Aunque el peso y el grave tono de la tragedia llegan hasta el final, aunque al aura mítica del personaje Kurtz se mantiene, el escenario en el que acaba la novela es justo el opuesto al que conocimos al principio. De la brutal jungla hemos regresado al mundo de las convenciones y las normas, un mundo de muebles dorados, chimeneas de mármol y pianos de cola. Adiós, Congo proceloso. Bon jour, tristesse.

Caía el crepúsculo. Tuve que esperar en un amplio salón con tres grandes ventanas, que iban del suelo al techo, semejantes a tres columnas luminosas y acortinadas. Las patas curvas y doradas y los respaldos de los muebles brillaban bajo el reflejo de la luz. La alta chimenea de mármol ostentaba una blancura fría y monumental. Un gran piano hacía su aparición masiva en una esquina…